
Intervención efímera en el delta del ebro, mayo 2025
Mi acción artística nace del deseo de soltar, de permitir que la obra dialogue con la naturaleza. He troceado una tela pintada, creando fragmentos orgánicos que dialogan con la fluidez del entorno, concretamente del mar. Algunos de estos pedazos incorporan metacrilato con efecto espejo, que refleja el cielo, el agua y a quien los observa, integrando así al espectador y otros elementos a la obra.
Al dejarlos flotar en el mar, permito que la naturaleza complete el gesto: el agua los mueve, los dispersa, los transforma. Es un acto de entrega, de confianza en el azar y en el movimiento. Es también una reflexión sobre la impermanencia, la fragilidad de lo creado, y la belleza del desorden.

